i will write my poems
on your skin with my mouth,
breathing each syllable
onto each inch of your neck,
forming constellations
from your freckles,
tracing the outline
of your body against mine.
we won’t need pens
to write our poems anymore.
(via sadillite)
Porque éramos amigos y, a ratos, nos amábamos;
quizá para añadir otro interés
a los muchos que ya nos obligaban
decidimos jugar juegos de inteligencia.
Pusimos un tablero enfrente de nosotros:
equitativo en piezas, en valores,
en posibilidad de movimientos.
Aprendimos las reglas, les juramos respeto
y empezó la partida.
Henos aquí hace un siglo, sentados, meditando
Encarnizadamente
cómo dar el zarpazo último que aniquile
de modo inapelable y, para siempre, al otro.
De: Poesía no eres tú